Trópicos contra templado.
Río es trópico puro: playa, montaña, selva y calor dentro de la misma ciudad, con la vida orientada hacia fuera — cuerpos, sol, mar. Buenos Aires es templada y urbana: cuatro estaciones, cafés de tertulia, arquitectura europea y vida orientada hacia dentro — conversación, libros, teatro. Río es paisaje. Buenos Aires es atmósfera. Una te lleva a la playa; la otra, a una mesa de café que no se levanta hasta la medianoche.



